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¡Basta de Odio! Condenamos los ataques racistas contra Kervin García en Chichicastenango

El fútbol guatemalteco ha vuelto a fallar. No solo falló en las gradas del Estadio Municipal de Chichicastenango, donde el racismo mostró su cara más rancia, sino que volvió a fallar en las oficinas donde se imparte justicia. Lo ocurrido con el jugador de Huehuetecos, Kervin García, no es solo un ataque personal; es una herida abierta en la integridad de todos los que vestimos pantaloncillos cortos en este país.

El insulto: Una tarde de vergüenza en el «Quiché»

Durante el duelo de la Primera División entre Chichicasteco y Huehuetecos, la pelota dejó de rodar emocionalmente cuando un sector de la afición local decidió que el color de piel de Kervin García era motivo de burla e insulto. Los gritos racistas y denigrantes no son «parte del juego». Son agresiones directas que buscan deshumanizar a un profesional que solo cumple con su trabajo.

Como gremio, sentimos cada uno de esos gritos como propios. No podemos permitir que un compañero sea humillado bajo el amparo de una grada que se siente intocable.

La indignación: Una «justicia» que parece broma

Lo que realmente termina de encender las alarmas es la resolución del Órgano Disciplinario de la Primera División. Según el reporte oficial, el Deportivo Chichicasteco ha sido sancionado con una multa de 2,000 quetzales por los actos racistas.

Es aquí donde la indignación se convierte en rabia: el mismo equipo recibió una multa de 5,000 quetzales por retrasar el ingreso al terreno de juego. ¿Cómo es posible que para nuestras autoridades valga más el tiempo de un cronómetro que la dignidad de un ser humano? Castigar el racismo con una cifra ridícula, mientras se multa con más rigor una falta administrativa, es un mensaje nefasto. Le están diciendo al mundo que en Guatemala, insultar a un jugador por su origen o color de piel sale barato. Es una burla para Kervin, para Huehuetecos y para todo el gremio de futbolistas.

Nuestra postura: No somos un número, somos personas
Desde este gremio levantamos la voz con firmeza: ¡Ya basta! No aceptamos comunicados tibios ni sanciones «para salir del paso». Exigimos que se reformen los reglamentos para que el racismo sea erradicado con castigos que realmente duelan: vetos de estadios, pérdida de puntos y multas que no sean un simple «vuelto» para los clubes.

Nos solidarizamos plenamente con Kervin García. Hermano, no estás solo. Tu lucha es la de todos nosotros. Si las instituciones no saben proteger al futbolista, nosotros nos encargaremos de señalar cada injusticia hasta que el respeto vuelva a ser la regla y no la excepción.