Fuerzas básicas en Guatemala

Por Byron Sagastume | Entrenador de Fútbol Licencia PRO e instructor CONCACAF. Posee un Máster en Dirección y Desarrollo del Talento Deportivo de la Escuela Real Madrid – Universidad Europea de Madrid. Es Licenciado en Educación Física y Deporte con Especialidad en Fútbol y Futsal

Cuando decidí escribir este artículo pensé que debía ser trascendental, que estaba teniendo la oportunidad, no solo de compartir mis ideas, sino también de aportar a una necesidad imperante en nuestro Fútbol Nacional, su evolución. Fue entonces que vino a mi mente algo que es un sentir común, PARA DESARROLLAR EL FÚTBOL DEBEMOS TRABAJAR EN LAS BASES, eso decimos muchos, pero… ¿cómo hacerlo? ¿Cuál es la clave? Y es que muchos sabemos el problema, pero ¿qué estamos haciendo para la solución? Será acaso necesario emplear las 10,000 horas de práctica que sugiere Erickson para convertirse en experto o bien considerar el Principio de Pareto 80/20 es decir que el 80 % de los resultados proviene del 20% de las causas. Si me toca elegir me quedo con la segunda y es que también pensaría que 10,000 horas de hacer las cosas mal, a lo que nos lleva, es a un mal aprendizaje y entonces prefiero atacar las causas para buscar obtener los resultados.

Iniciaré un listado de posibles causas que no permiten que nuestras bases mejoren, no tiene nada que ver con un orden específico, las describiré de manera natural.

  1. POCA INVERSIÓN EN LAS BASES: Es posible que esta sea una de las causas más significativas puesto que en la mayoría de los casos consideramos un gasto y no una inversión el atender al Fútbol menor, y esto probablemente surja de la realidad que vivimos, no somos un país exportador de jugadores, más bien importador (hasta el punto de la nacionalización) ya se habló de eso en otro espacio. Algo que puede estar incluso normado como lo está en UEFA donde los artículos 17 y 18 del Reglamento de Licencias UEFA para Clubes, tienen especificaciones sobre el desarrollo en cuanto a Criterios Deportivos y Equipos de menores. Si bien es cierto estos criterios son mínimos requisitos, la mayoría de clubes europeos han determinado que sus inversiones en Fútbol Base deben ser un porcentaje de lo que se designa al presupuesto general del Club, estableciendo con ello una partida para atender esta “CAUSA” que en algunos casos asciende hasta a un 10% del presupuesto total del Club, nada despreciable tomando en cuenta que algunas políticas de los clubes establecen que lo generado por venta de jugadores de la cantera se destinará al seguimiento de la misma sin afectar el presupuesto establecido.
  2. SISTEMA DE COMPETENCIA DE MENORES: Es conocido por todos nosotros cual es el sistema de competencia de menores en Guatemala, una réplica de la Liga Nacional para la Sub 20 (actualmente sub 21) donde los equipos están envueltos en un esquema que en el mejor de los casos les permitirá jugar 28 partidos esto en caso de no ser 1ro o 2do, de ser así serían 26 por torneo, una cifra aceptable pero con bajo nivel competitivo tomando en consideración los resultantes que atrae consigo el numeral 1. Y en el caso de las categorías de desarrollo Sub15 y Sub17 (actualmente sub16 y sub18) explicaré lo que sucedía hasta la entrada en vigor del nuevo formato. Se competía únicamente con los equipos representativos de Liga Nacional (12) se dividían en 2 grupos de 6 cada uno y estos jugaban en un formato “round robin” o todos contra todos a 2 vueltas, teniendo con ello 10 partidos de clasificación y luego las fases finales 2 partidos de cuartos, 2 de semi finales y 1 final generando un máximo de 15 juegos en un torneo (semestre) algo significativamente reducido para la búsqueda del desarrollo deportivo, ahora bien, el efecto dominó no quedaba únicamente en el sistema de competencia, sino además en el lastre directamente proporcional con el equipo de la Liga Mayor, ya que un equipo de base estaba sujeto al resultado que su Primer Equipo tuviera, dándose situaciones poco favorables como el descenso de categoría lo cual castigaba a los menores aún estos siendo campeones. En la actualidad se prevé establecer un nuevo sistema de competencia de menores, el cual involucra a equipos de Primera División, logrando con ello un aumento de juegos durante el torneo de forma natural, así como garantizar que el resultado competitivo del primer equipo no esté directamente relacionado con los equipos de categorías menores, además de la adecuación de las edades de competencia en relación con la competencia internacional de menores.
  3. ENTRENADORES IDÓNEOS: Debido a la poca inversión que se tiene, pocos son los equipos que tienen en estas categorías a los entrenadores más y mejor capacitados ya que el salario deseado generalmente supera los presupuestos de los clubes.
  4. PROCESOS METODOLÓGICOS: Difícilmente en nuestra realidad se cuente con Direcciones Metodológicas en los planteles que permitan llevar a cabo orientaciones metodológicas que se relacionen con la calidad de jugadores en el plantel, así como con la filosofía institucional, lo cual permitiría en gran medida mejorar los procesos de desarrollo deportivo de las etapas formativas.
  5. MODELOS DE CAPTACIÓN: Generalmente en nuestro territorio los modelos de captación de jugadores de basan en “pruebas abiertas” lo que le da la oportunidad a muchos de formar parte del club del cual son aficionados, pero pocas veces se conoce que los Clubes realicen “Scouting” “Seguimiento” de jugadores menores que se adapten a la filosofía del club, es más bien a ojo de buen cubero (esto no es malo, pero disminuye las opciones de captación del talento deportivo)
  6. CONVENIOS DE FORMACIÓN: Otro de los métodos que se realiza en otras latitudes es la de “Convenir Clubes” lo que relacionado con el numeral 5 permite que los jugadores que aún no han despuntado su talento puedan seguir compitiendo en un club de una categoría menor mientras este talento se continúa desarrollando, tomando en consideración que la maduración deportiva no se presenta de igual manera en todos los deportistas y que generalmente los que tienen una maduración precoz serán mejor observados por sus capacidades competitivas, no obstante esto no es una tendencia cuando se llega a la mayoría de edad donde las maduraciones se equiparan y el talento puede alcanzar a las capacidades físicas precoces mostrando entonces otra valoración del futbolista.

En conclusión, si observamos detenidamente estas 6 causas podemos predecir que, atendiéndolas y trabajando en base a objetivos que se relacionen con ellas, tendríamos una posibilidad de mejora en nuestro desarrollo deportivo de base y con ello aportaríamos a que nuestro Fútbol evolucione y entonces podríamos acercarnos a la obtención de mejores resultados, aquellos que todos queremos y por los que nos ilusionamos.

La búsqueda de un mejor fútbol para Guatemala es posible, requiere de:

ÉTICA – Valorar lo que somos como país y lo que a través del Fútbol podemos lograr.

ESTÉTICA – Relacionamiento entre los involucrados (cohesiones relacionadas con el desarrollo de nuestro deporte. Sumar más, restar menos).

FUNCIONALIDAD – Objetivos cumplibles que no desmientan los elementos anteriores y que se basen en solucionar las causas antes descritas.

 


Los artículos compartidos por nuestros invitados reflejan su posición personal, y en ningún momento reflejan la opinión ni filosofía de SIFUPGUA ni de los administradores de este sitio web.

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